También los mayores 

01.04.2018

Con el tiempo trabajando en seguridad, y según cumplo  yo también,  he visto y he  tenido a clientes de edad avanzada, personas que por su edad, por su estado físico no pueden responder al instante, no pueden reaccionar como un joven o persona de mediana edad. La seguridad debemos realizarla de manera que cumpla con el requisito que he aprendido hace mucho tiempo, que es la seguridad "simpática". Debemos proteger a la persona, pero de manera que esa protección cambie la vida de nuestro protegido lo menos posible, eso es la simpatía.

Aquí algunas cosas que he podido aprender y expongo a manera de consejos a todos los profesionales de la seguridad. La seguridad dinámica y estática en las personas mayores, o la seguridad familiar, seguridad en general. Por mi experiencia en este periodo de trabajo, y porque por mi edad también tengo ya una familia en edad avanzada debo en muchas ocasiones hacerme cargo. Deberíamos tener presente todos estas pautas de actuación y los detalles  les expongo bien seamos profesionales de la protección o cuidadores a domicilio porque en realidad todos somos lo mismo, somos personas:

Las personas de edad avanzada sufren accidentes domésticos, la diferencia es que tienen un riesgo potencial muy importante, les pasa igual que a los menores de edad, bueno, igual que a los niños pequeños. Muy peligrosas son las caídas e igualmente pueden sufrir como el resto de los mortales quemaduras e intoxicaciones, pero las personas mayores son más torpes a la hora de correr o pedir auxilio.

Es muy importante prevenir los accidentes entre las personas mayores, ya que podrían convertirse todos estos accidentes en una desgracia. Es por esto que se recomiendan una especial atención a estas personas para evitar desgracias terribles y desagradables que pueden desgarrarnos el corazón.

Cuidemos a nuestros mayores, porque ellos han cumplido su misión en una gran parte de sus vidas, en la parte más larga; ya tienen suficiente con vivir, pero... ¿Quién vive? Lo importante es cómo llegamos a viejo, por eso todas las recomendaciones para conservar una buena vejez son pocas.

Maneras de que se puedan producir los accidentes en mayores:

Un exceso de confianza para realizar labores peligrosas. No supervisar a nuestros mayores cuando es necesario por enfermedad y/o limitaciones físicas. Muy importante conocer las limitaciones: como pérdida de audición y el equilibrio como ejemplos.

Cosas en nuestra casa:

Escaleras en mal estado o sin barandilla. Pisos resbaladizos o baldosas desprendidas. Tener los balcones ventanas y sin seguridad para evitar las caídas. Los calentadores de gas defectuosos. Los fogones de las cocinas defectuosas. Los cables eléctricos, tomas de corriente y cables eléctricos sueltos en general y sin protección.

Es muy importante, pero con frecuencia ocurre el no tener bien guardado o de manera adecuada los productos químicos, cuchillerías y armas de fuego.

Para todo mal existe un remedio, y aquí lo expongo:

Las personas mayores no hay que dejarlas nunca sin supervisión, bien directamente o indirectamente. Hay personas mayores que necesitan estar acompañadas las 24 horas del día. Muchas personas en la vejez tienen muchísimas limitaciones y no pueden ni deben quedarse solas.

Debemos acostumbrarnos a tener en casa un botiquín, con todos los teléfonos de emergencias, familiares y recursos que podamos necesitar. Tener todo esto al alcance de todos los miembros del hogar.

Preparar la casa para ser utilizada por las personas mayores; desde suelos antideslizantes, iluminación, escaleras en buen estado, red eléctrica, barandales en escaleras y agarraderas en la ducha. Hay un gran número de cosas que por un módico precio pueden hacer la vida mas fácil a los mayores. Mi hermano médico, como buen previsor, está adaptando su casa para cuando sea mayor y no se pueda valer por él solo. Cuando somos jóvenes pensamos que nunca vamos a envejecer.

Dependiendo de cómo sea nuestra casa, chalet o castillo, debemos pensar en tener extintores y bocas de incendio equipadas, claro está, revisadas y que cumplan con la normativa con garantía.

Otro problema clásico son los medicamentos: hay que llevar un control de los mismos, así evitamos envenenamientos o intoxicaciones. Algunos mayores tienen cajones llenos de toda clase de medicamentos que sería la envidia de cualquier farmacia.

No olvidarnos del mantenimiento obligado de servicios como puede ser el gas; cumplir con la normativa y las revisiones, y por supuesto la corriente eléctrica, así como todas las instalaciones y cuartos de luz.

Los motivos de salud y bienestar deben ser suficientes para que entendamos que la prevención es la base donde se fundamenta la seguridad de nuestras personas mayores.