Sobre el fuego

02.04.2018

La regla de oro es llegar a poder hacer las cosas instintivamente de igual manera que como hacemos todos los días al conducir un vehículo.

Debemos conocer cómo actuar en caso de incendio, conocer todos los procedimientos de actuación, pero conociéndolos de tal manera, que en caso de actuar lo hagamos instintivamente.

Calmados y actuando con serenidad, es la única forma de conseguir el éxito y salir de cualquier situación de peligro. El pánico y los nervios son malos acompañantes de aventuras. Para conseguir la calma y evitar el nerviosismo será mejor haberlo previsto todo antes, para eso, tenemos los planes de seguridad y protección previamente elaborados por toda nuestra familia.

La vivienda, nuestro hogar, es un lugar lleno de peligros, los cuales, a veces queremos ignorar o negar su existencia. Ahora deberíamos todos aprender a tomar una serie de precauciones para lograr hacer mucho más seguro nuestro hogar, y asegurar la vida de toda nuestra familia.

Como recomendación básica, la instalación de detectores de humos en la vivienda se hace imprescindible. Los equipos que podamos adquirir serán comprados en lugares homologados y a empresas autorizadas por los gobiernos, no olvidando su mantenimiento y perfecto estado, dejando esa tarea a empresas autorizadas y homologadas para esa función.

Otra recomendación básica que recomiendo son los medios portátiles de extinción de incendios. Y no solo tenerlos, estos equipos necesitan un pequeño entrenamiento, para usarse correctamente, y nosotros debemos saber usarlo correctamente, cosa que solo se consigue usándolos previamente en el entrenamiento. Un forjador se hace forjando.

Vamos a hablar de la calefacción, estufas eléctricas, radiadores y demás aparatos calefactores. Las estufas no están hechas para que se cuelgue la ropa como un tendedero y tenemos tener en cuenta no tener cerca de ellos los líquidos combustibles. Evitar el uso de cables alargadores y nunca debajo de alfombras, el cable debe permanecer desenrollado.

Siguiendo estas directrices, tendremos presente que no hay que utilizar los enchufes eléctricos sobrecargados, alargadores de cables o regletas.

En las cocinas, encima del horno, no dejaremos o guardaremos paños de cocina, toallas, materiales y/o utensilios plásticos, todo aquello susceptible al calor.

¿Se ha fijado usted que los cocineros no usan manga larga? Por algo será, ya que la manga larga podría prenderse fuego o al quedar pilladas volcar cualquier recipiente, hacer la comida con traje de noche de manga larga podría provocar accidentes y quemaduras.

Ser consciente de la curiosidad de los niños; los encendedores, mecheros y fósforos mantenerlos fuera de su alcance, no incentivar la curiosidad ya que podría costarnos un disgusto.

No podemos vaciar un cenicero sin comprobar que está perfectamente apagado; cosa que también podría costarnos disgustos innecesarios.

Al comprar los muebles de la casa elegiremos siempre material ignífugo o resistente al fuego. Lo mejor es no fumar, y después de que se siente un fumador, prestar atención al tapizado de los sillones, y algo que hacemos siempre como poner los ceniceros encima de los apoyabrazos no debemos hacerlo nunca.

Por supuesto que no se puede fumar en la cama, ni mantener estufas a menos de un metro de ellas, ni estufas eléctricas en nuestro dormitorio, sobretodo mientras dormimos. Recordemos también que las estufas no son tendederos, no secar nunca ropa encima o pegada a las estufas.

Los ancianos, nuestros mayores, son los que tienen un alto porcentaje de lesiones por la combustión de su propia ropa. Elegir siempre ropa de cama hechas con materiales difíciles de combustión, y no solo la ropa de cama; los pijamas, camisones, etc. No cuesta nada prestar atención a la vestimenta de nuestros mayores, salvaremos algunas vidas, eso seguro.

Es muy conveniente para nuestros mayores usar prendas que no deban sacarse por la cabeza, no tienen la agilidad de un joven, no podrían quitarse de encima una prenda ardiendo rápidamente. Usando otro tipo de prendas reduciremos la seriedad de las posibles lesiones.

Entramos ahora en el apartado de los líquidos inflamables; precauciones especiales tomaremos a la hora del almacenamiento de estas sustancias, como por ejemplo alcohol, aguarrás o gasolina. Simplemente pueden encenderse a una distancia mínima y por una simple chispa a causa de los vapores que emiten estos líquidos inflamables peligrosos. Vamos a guardar todos estos líquidos, si es posible, fuera de la casa, lejos de los focos de combustión y por supuesto que alejado de los niños. Debemos tenerlos bien identificados, cerrados y en enviases que no sean de vidrio.

Todas estas medidas deben conocerlas todos los miembros de la familia y todas las personas que trabajen en la casa.

Las estadísticas nos hacen saber que la mayor parte de las muertes ocurren por la noche, que un 33% de esos accidentes es debido al uso de estufas eléctricas. Preste especial atención a la hora de irse a dormir, comprobando que esté todo en orden y en perfecto estado.

Debemos saber que la causa mas importante de muerte es por asfixia, por la inhalación de humos de la combustión o de gases tóxicos durante los accidentes producidos por incendios en el domicilio.